
¿Existe un barrio de artistas en la ciudad de México? Sí, cómo no. Se llama Churubusco-Coyoacan ahí, en unas cuantas cuadras se encuentra la Escuela Nacional de Música de la UNAM, la Escuela Superior de Música, la Academia de la Danza Mexicana de Bellas Artes, la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía y el Centro Nacional de las Artes (CENART) (con todas sus escuelas de artes visuales, danza, teatro, etc.) y muy cerca (aunque no es un centro académico), los míticos Estudios Churubusco (o lo que queda de ellos). En teoría, es el barrio más densamente poblado (al menos durante el día) por jóvenes aspirantes a artistas.
Fuera de ese circuito están la Escuela Nacional de Artes Plásticas en Xochimilco y su posgrado en San Carlos, Centro Histórico, la escuela de diseño y artesanías en Xocongo, el Conservatorio en Polanco y la escuela de Laudería en Querétaro. La UNAM protege a sus teatreros en Ciudad Universitaria y a los aspirantes a cineastas en un inmueble adaptado de la colonia Del Valle. Ningún lugar como Churubusco puede preciarse de tener, en muy poquitos kilómetros cuadrados, a tanto “artista”.
Lamentablemente Churubusco no es la zona bohemia que uno esperaría, los estudiantes apenas tienen contacto con los estudiantes de otras escuelas, posiblemente en el andén del metro General Anaya. No hay foros, galerías o puntos de encuentro, la vida nocturna es nula y además, entre el barrio viejo de Churubusco con su ex convento y el CENART, hay un muro urbano insalvable, se llama Calzada de Tlalpan. El medio para cruzarlo es un horrible puente peatonal, donde se dan frecuentes asaltos. El transporte público (con excepción del metro) es malo (peseros y microbuses traqueteantes arrebatándose al “pasaje”) y por supuesto, no hay un transporte que cubra la ruta entre las distintas escuelas de arte, ni una miserable ciclo pista. Jamás a nadie se le ha ocurrido organizar un festival de escuelas, o algo similar.
El problema es uno de los tantos casos de miopía de las autoridades (delegacionales, académicas y del CONACULTA). El barrio de Churubusco cuenta con todo para ser el barrio bohemio que puede ser (aéreas verdes, calles anchas y angostas, bien comunicado con otros puntos de la ciudad, inmuebles históricos y contemporáneos, uso mixto del suelo, etc, etc.).
¿Qué se puede hacer? Uy ¡tanto! Mejorar la infraestructura urbana: tender “puentes” con semáforos, andadores, ciclopistas, banquetas, señalamiento, transporte; mejorar las áreas verdes y la seguridad; construir foros, galerías, organizar expos y "encuentros", un larguísimo y muy posible etcétera.
Fuera de ese circuito están la Escuela Nacional de Artes Plásticas en Xochimilco y su posgrado en San Carlos, Centro Histórico, la escuela de diseño y artesanías en Xocongo, el Conservatorio en Polanco y la escuela de Laudería en Querétaro. La UNAM protege a sus teatreros en Ciudad Universitaria y a los aspirantes a cineastas en un inmueble adaptado de la colonia Del Valle. Ningún lugar como Churubusco puede preciarse de tener, en muy poquitos kilómetros cuadrados, a tanto “artista”.
Lamentablemente Churubusco no es la zona bohemia que uno esperaría, los estudiantes apenas tienen contacto con los estudiantes de otras escuelas, posiblemente en el andén del metro General Anaya. No hay foros, galerías o puntos de encuentro, la vida nocturna es nula y además, entre el barrio viejo de Churubusco con su ex convento y el CENART, hay un muro urbano insalvable, se llama Calzada de Tlalpan. El medio para cruzarlo es un horrible puente peatonal, donde se dan frecuentes asaltos. El transporte público (con excepción del metro) es malo (peseros y microbuses traqueteantes arrebatándose al “pasaje”) y por supuesto, no hay un transporte que cubra la ruta entre las distintas escuelas de arte, ni una miserable ciclo pista. Jamás a nadie se le ha ocurrido organizar un festival de escuelas, o algo similar.
El problema es uno de los tantos casos de miopía de las autoridades (delegacionales, académicas y del CONACULTA). El barrio de Churubusco cuenta con todo para ser el barrio bohemio que puede ser (aéreas verdes, calles anchas y angostas, bien comunicado con otros puntos de la ciudad, inmuebles históricos y contemporáneos, uso mixto del suelo, etc, etc.).
¿Qué se puede hacer? Uy ¡tanto! Mejorar la infraestructura urbana: tender “puentes” con semáforos, andadores, ciclopistas, banquetas, señalamiento, transporte; mejorar las áreas verdes y la seguridad; construir foros, galerías, organizar expos y "encuentros", un larguísimo y muy posible etcétera.